Las herramientas eléctricas son uno de los pilares básicos dentro del bricolaje e incluso de numerosos trabajos profesionales. El motivo de su importancia es claro: permiten realizar trabajos de forma más rápida, eficiente, precisa y constante que las herramientas manuales tradicionales. Si tienes este tipo de herramientas en tu taller, notarás que se amplían las posibilidades de cualquier proyecto y además ganarás tiempo para poder realizar otros trabajos.
Esta categoría engloba un conjunto amplio de herramientas con características y usos muy diferentes entre sí, pero que tienen un denominador común: el uso de energía eléctrica para hacerlas funcionar y que nos faciliten los trabajos manuales.
Entender cómo funcionan las herramientas eléctricas, sus características y el tipo de trabajo que realizan es fundamental para un buen aficionado al bricolaje.
A continuación te dejo una lista de las herramientas eléctricas más importantes de un taller de Bricolaje. Haz clic en la imagen de cualquier herramienta eléctrica para consultar su información detallada.

Taladros

Destornilladores eléctricos

Amoladora

Ingletadora

Sierra circular

Fresadora

Compresor de aire

Sierra de calar

Lijadora

Pulidora

Soldador inverter

Pistola de calor
Qué son las herramientas eléctricas
Se considera herramienta eléctrica a todo dispositivo que utiliza un motor alimentado por electricidad para realizar una acción mecánica concreta, como perforar, cortar, lijar, desbastar o comprimir aire. Si nos movemos en el ámbito del bricolaje, añadiría que su tamaño es reducido en comparación de la maquinaria industrial, pesada ya que las herramientas eléctricas están pensadas para ofrecer un equilibrio entre potencia, control y manejabilidad.
Están diseñadas para realizar tareas repetitivas o exigentes de una manera mucho más cómoda que con las herramientas manuales. Por este motivo, hay tanta demanda de herramientas tanto en el ámbito del bricolaje como en el ámbito profesional. De hecho en muchas marcas y tipos de herramienta podemos encontrar la línea «normal», para trabajos puntuales y la línea profesional, para un uso más intensivo. El ejemplo más claro está en las herramientas de la marca Bosch, dejando el color verde para las herramientas de hogar y el color azul para las herramientas profesionales.
Estas herramientas, en general, no se eligen por el material sobre el que trabajan, sino por el tipo de trabajo y por la forma en la que lo realizan (aunque es cierto que algunos de sus accesorios, en ocasiones, se deben elegir por tipo de material).
Herramientas eléctricas vs herramientas manuales

El bricolaje ha evolucionado de forma notable en las últimas décadas, y gran parte de ese cambio está directamente relacionado con la incorporación de las herramientas eléctricas que son cada vez más accesibles y versátiles, desplazando a las herramientas manuales a un segundo plano. Gracias a ellas, muchas tareas que antes requerían un alto esfuerzo físico o una gran cantidad de tiempo se han vuelto más asumibles para cualquier persona incluso sin práctica.
En mi caso, trabajar con herramientas eléctricas me ha supuesto una mejora evidente a la hora de realizar proyectos: además de reducir mi esfuerzo físico, los acabados han mejorado a un nivel casi profesional. Y no solo eso, además ahorro tiempo que puedo aprovechar en otros proyectos o tareas. Gracias a esto se han convertido en una parte esencial del bricolaje actual, independientemente del nivel de experiencia.
Esto no quiere decir que las herramientas manuales hayan dejado de tener su importancia. Muchas veces es más lógico y sencillo utilizar una herramienta manual, ya sea por la sencillez del trabajo, porque la herramienta eléctrica es demasiado grande o porque otros motivos.
Características comunes de las herramientas eléctricas
Aunque existen muchos tipos de herramientas eléctricas, todas comparten una serie de características que definen esta categoría a nivel general.
La más obvia e importante es que usan la electricidad para mover un motor eléctrico. Ese motor es el encargado de transformar esa energía en movimiento para realizar el trabajo para el que se diseñó.

Otra característica común es la potencia, pero no te dejes engañar, más potencia no quiere decir más calidad o mejores acabados. Las herramientas están diseñadas para operar dentro de unos rangos concretos para cada trabajo, por lo que no es necesario que compres la más potente si no la vas a usar en trabajos que requieran esa potencia.
La ergonomía también juega un papel clave. Al tratarse de herramientas que, en ocasiones, se utilizan de forma prolongada o repetitiva, el diseño, el peso y el control influyen directamente en la experiencia de uso y en la precisión del trabajo.
Por último, la versatilidad es un rasgo distintivo de esta categoría, sobre todo si tu economía o el espacio de tu taller no te permite tener todas las herramientas que quieres. Muchas herramientas eléctricas admiten distintos accesorios o configuraciones, lo que amplía sus aplicaciones y usos sin cambiar de dispositivo.
Aspectos generales a tener en cuenta
Además de sus características comunes, existen otros conceptos que conviene entender para comprender cómo funcionan las herramientas eléctricas y por qué existen tantas variantes dentro de la misma categoría.
Herramientas con cable y herramientas inalámbricas
| Tipo | Ventajas | Desventajas | Ideal para |
| Con cable | Potencia constante | Movimiento limitado por el cable | Taller fijo, uso prolongado |
| Inalámbricas | Movilidad total | Autonomía limitada, son más caras | Trabajos fuera del taller |
Uno de los aspectos a tener en cuenta es la forma en que reciben la energía. Las herramientas con cable se alimentan directamente de la red eléctrica, lo que les proporciona un suministro eléctrico constante y estable, pero por contra, son más incómodas en ciertos trabajos y su rango de acción se ve reducido a la longitud de su cable, teniendo que recurrir en ocasiones a alargadores. Las herramientas inalámbricas, en cambio, utilizan baterías recargables que ofrecen mayor comodidad, movilidad y flexibilidad, pero por contra, tienen un tiempo de uso limitado a la duración de la batería y, cuando ésta está cerca de agotarse, no te va a dar la misma potencia que estando al 100%.
Ambos aspectos responden a necesidades diferentes. Entender esta diferencia es importante para comprender que ninguno de los dos tipos herramientas es superior al otro de forma general.

Potencia, voltaje y rendimiento
| Nivel | Voltaje / Potencia | Rendimiento principal | Recomendado para |
| Bajo | menos de 14v menos de 800w | Tareas ligeras y ocasionales | Uso doméstico |
| Medio | 14v a 20v 800w a 1500w | Bricolaje frecuente y versátil | Taller de bricolaje |
| Alto | 20v en adelante 1500w en adelante | Trabajos exigentes y uso prolongado | Semi profesional o profesional |
La potencia y el voltaje son conceptos técnicos habituales en las herramientas eléctricas y conviene entenderlos en su contexto. El voltaje hace referencia a la tensión eléctrica necesaria para alimentar el motor, mientras que la potencia está relacionada con la capacidad de trabajo que puede desarrollar la herramienta bajo determinadas condiciones.
Por ejemplo, dos herramientas eléctricas destinadas a tareas similares pueden funcionar con voltajes distintos y ofrecer rendimientos diferentes. Una herramienta diseñada para trabajos ligeros puede requerir menos potencia porque está pensada para un uso puntual o poco exigente, mientras que otra, orientada a trabajos continuos, necesita mayor capacidad para mantener un rendimiento constante sin forzar el motor.
Estos valores no indican por sí solos si una herramienta es “mejor” o “peor”, sino que ayudan a entender para qué tipo de trabajo ha sido concebida. Su función principal es definir el marco de uso y el comportamiento esperado de la herramienta durante el trabajo.
Tipos de motores en herramientas eléctricas
| Tipo de Motor | Ventajas | Desventajas | Recomendado para |
| Con escobillas | Más barato, fácil reparación | Se calienta más, pierde potencia con el tiempo, escobillas se desgastan | Uso ocasional, presupuestos bajos |
| Sin escobillas | Menos calor, más potencia, más durabilidad, más eficiente | Más caro inicialmente, reparación más compleja | Uso frecuente o semi profesional |
A nivel general, las herramientas eléctricas pueden incorporar distintos tipos de motores, siendo los más habituales los motores con escobillas y los motores sin escobillas, también conocidos como brushless (que literalmente es «sin escobillas» en inglés).
Los motores con escobillas utilizan un sistema mecánico de contacto para transmitir la energía al eje de giro. Este tipo de motor ha estado presente durante décadas en las herramientas eléctricas y sigue siendo una solución funcional y ampliamente utilizada. Este motor es el que utilizan muchas herramientas de inicio al bricolaje.
Los motores brushless, en cambio, emplean un control electrónico para gestionar el funcionamiento del motor. Este tipo de motor es el que se usa en la mayoría de herramientas profesionales. Ambos cumplen la misma función básica, pero lo hacen mediante tecnologías distintas. La diferencia reside en el diseño interno y en cómo se gestiona la energía, no en el tipo de trabajo que puede realizar la herramienta.
Consejos de seguridad
Usar herramientas eléctricas implica saber utilizarlas de manera adecuada. En ese aspecto, lo primero que debes hacer es leer el manual de uso de cada herramienta. Conocer y aplicar unas pautas básicas ayuda a reducir riesgos y a trabajar de forma más segura, y eficiente.
Antes de comenzar y basándome en la experiencia, veo fundamental aprender a apagar la herramienta. Es uno de los consejos más valiosos que me dio mi profesor de tecnología en la ESO. Si ocurre un accidente y eres capaz de parar la herramienta, serás capaz de parar el accidente. Esto no aplica a todas las máquinas, ya que hay algunas que paran automáticamente, pero no está de más aplicar este punto.
Otro de los principios más importantes es utilizar siempre la herramienta de acuerdo con su función prevista. Cada herramienta eléctrica está diseñada para realizar una o varias tareas concretas y forzarlas o emplearlas de forma inadecuada aumenta significativamente la probabilidad de accidentes o daños en el equipo. Para ello, te recomiendo leer el manual de cada herramienta.
El uso de elementos de protección personal es otro aspecto clave. Gafas de seguridad, protección auditiva o guantes adecuados ayudan a minimizar riesgos derivados de las proyecciones, ruidos o vibraciones. No se trata de equiparse en exceso, sino de protegerse de forma coherente con el tipo de trabajo que se realiza.