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La amoladora, también conocida popularmente como radial (aunque en realidad radial es un tipo de amoladora), es una de esas herramientas que, cuando aprendes a usarla con seguridad, se vuelve imprescindible en cualquier taller de bricolaje o profesional, sobre todo cuando se trabaja el metal. Sirve para cortar, desbastar o lijar materiales muy distintos, pero mucho ojo, también es una herramienta que hay utilizar con atención: con un mal uso, puede resultar muy peligrosa.

En esta guía te voy a explicar qué es una amoladora, para qué se utiliza y qué tipos existen de manera general. La idea es que, si eres novato, tengas una base sólida para que la entiendas a la perfección para que la uses de manera correcta y, a partir de ahí, profundizar después en guías más específicas para aumentar aún más tu nivel. Por el contrario, si eres un usuario experimentado, puedes pasar directamente a los artículos especializados, aunque nunca está de más darle un repaso a la información.


Índice

Qué es una amoladora y por qué es tan versátil

Una amoladora es una herramienta eléctrica equipada con un eje giratorio de alta velocidad que permite, una vez le colocas un disco adecuado, trabajar sobre diferentes materiales. Dependiendo del tipo de disco y de la máquina, se puede usar para cortar, desbastar, limpiar, lijar o pulir con bastante eficacia.

Su gran ventaja es la versatilidad. Con una sola herramienta podemos realizar tareas muy diferentes simplemente cambiando el disco por el adecuado o añadiéndole un accesorio. Esto hace que sea habitual verla tanto en talleres profesionales como en entornos de bricolaje doméstico, donde se valora especialmente poder cubrir varios tipos de trabajo con una sola máquina.


Características de la amoladora

A la hora de elegir una amoladora debemos de tener en cuenta tres características que nos ayudarán a tomar la decisión. Una vez tengas claros estos tres puntos, sabrás que tu elección es la adecuada.

Potencia

Una característica clave es la potencia. La velocidad de giro del disco permite trabajar materiales duros que serían muy complicados de manejar con otras herramientas eléctricas. Ahora bien, esa potencia tiene una contrapartida clara: la amoladora no es una herramienta para improvisar. Si cometes un fallo puedes arruinar el trabajo realizado o incluso hacerte bastante daño.

Tipo de gatillo

Esta es una característica que muy poca gente se para a mirar, pero que es de vital importancia. Hay dos tipos de gatillo: el gatillo fijo y el gatillo de hombre muerto.

Si vas a utilizar la amoladora sin accesorios que la conviertan en otro tipo de máquina (como sierra de inglete), la opción más segura es la del gatillo de hombre muerto en la que, al soltar el gatillo, la máquina se detiene. Por otro lado, si vas a utilizar esos accesorios o necesitas que la máquina se quede fija por algún motivo, puedes comprar una amoladora de gatillo fijo.

En mi experiencia, el uso de una amoladora exige atención y respeto. El giro a altas revoluciones y la posibilidad de dejarla con gatillo fijo implican que cualquier despiste pueda tener consecuencias.

Tipo de alimentación

Otro criterio importante es cómo se alimenta la herramienta, ya que esto influye directamente en la movilidad y en el tipo de trabajo.

Las amoladoras con cable son las más habituales. Ofrecen potencia constante y no dependen de la autonomía de una batería, lo que las hace muy adecuadas para trabajos largos o exigentes. Suelen ser la opción más lógica en talleres con puestos fijos o lugares donde siempre hay toma de corriente.

Por otro lado, las amoladoras inalámbricas funcionan con batería y destacan por la libertad de movimiento. Son especialmente útiles en trabajos puntuales, en exteriores o en zonas donde no es cómodo trabajar con cable.

Eso sí, la autonomía y la potencia pueden ser factores a tener en cuenta según el uso que se les vaya a dar.


Tipos de amoladora según su diseño

No todas las amoladoras son iguales. Su diseño define en gran medida para qué tipo de trabajos resulta más adecuada cada una.

Amoladora angular o radial

Es la más conocida y la que la mayoría de gente imagina cuando piensa en una amoladora. El disco se sitúa en un ángulo de 90° respecto al cuerpo de la máquina. Esto permite trabajar con mayor comodidad cuando trabajamos con las dos manos sobre materiales resistentes o sobre superficies amplias.

Es especialmente habitual en trabajos de corte y desbaste, tanto en metal como en otros materiales duros como el azulejo. En mi caso, es la opción que suelo elegir cuando tengo que cortar piezas metálicas, en especial si son grandes.

Eso sí, también es una de las que más respeto impone. Su potencia y tamaño hacen que sea fundamental sujetarla fuertemente, mantener una postura estable y ser consciente en todo momento de la trayectoria del disco.

Amoladora recta

En este tipo de amoladora, es la menos conocida entre los amantes del bricolaje. En ella el disco o accesorio va alineado con el eje de la máquina. Esto permite un manejo más preciso y controlado en determinadas situaciones.

Se utiliza sobre todo para trabajos detallados, donde una amoladora angular sería demasiado grande o poco manejable. No hay que confundirlas con las versiones aún más pequeñas, que encontraremos en la siguiente sección y que son muy habituales en tareas de trabajo fino, repasado de bordes o incluso en trabajos de modelismo, donde el control prima claramente sobre la potencia bruta.

Mini amoladoras y usos de precisión

Las mini amoladoras están pensadas para tareas muy concretas donde una máquina grande sería excesiva. Son ligeras, manejables y permiten trabajar en zonas pequeñas con mucha más precisión.

En mi caso he utilizado la mini amoladora recta, más conocida como «Dremell» para proyectos de modelismo en los que la precisión es muy importante porque el área a cortar es muy pequeña.

También he podido utilizar la mini amoladora angular en tareas como, por ejemplo, el corte de cadenas o varillas metálicas finas, dando un buen acabado usándola con una mano gracias a su bajo peso.

Amoladora de banco (esmeril o esmeriladora)

La amoladora de banco, también conocida como esmeril, es una máquina fija que habitualmente se instala sobre una mesa o banco de trabajo.

Te puedo decir que, en mi caso, es la opción que prefiero cuando necesito desbastar con precisión piezas relativamente pequeñas o realizar trabajos de pulido cómodamente. No es portátil, pero ofrece estabilidad, control y comodidad, algo clave en ciertos trabajos.


Tamaños habituales de amoladora radial

El tamaño de una amoladora suele hacer más referencia al diámetro del disco que al de la máquina en sí, y es un factor que influye directamente en la profundidad de corte, la potencia necesaria y el tipo de trabajos que se pueden realizar con comodidad.

Elegir un tamaño adecuado no es solo una cuestión de capacidad, sino también de control y seguridad. Cuanto mayor es la amoladora, más exigente resulta su manejo.

Amoladoras pequeñas y medianas

Aquí entran los tamaños más comunes y polivalentes:

  • 115 mm
  • 125 mm

Son amoladoras fáciles de manejar, adecuadas para la mayoría de trabajos de bricolaje y mantenimiento general. Ofrecen un buen equilibrio entre potencia y control, lo que las convierte en la opción más habitual para usuarios no profesionales.

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Amoladoras grandes para trabajos exigentes

Las amoladoras de 230 mm están pensadas para trabajos más duros y materiales de mayor espesor. Se utilizan habitualmente en entornos profesionales, donde se necesita mayor capacidad de corte.

Son más potentes, pero también más pesadas y requieren experiencia, buena postura y medidas de seguridad adecuadas para trabajar con ellas con confianza.

  • Robusta amoladora angular a dos manos con rotación con pocas vibraciones
  • Perfectamente apropiada para elevada remoción de lijado y para cortes separadores
  • Arranque suave para manejo seguro y limitación de la corriente de arranque

Seguridad al usar una amoladora: lo que debes tener en cuenta

Si hay un punto que nunca conviene pasar por alto, es la seguridad. La amoladora es una herramienta potente y potencialmente peligrosa.

Al trabajar con ella es fundamental:

  • Usar protectores faciales
  • Usar guantes y ropa adecuada
  • Usar protector respiratorio
  • Sujetar bien la pieza de trabajo
  • Ser consciente del uso del gatillo fijo y de los riesgos que implica

No lo digo de forma teórica. Conozco un caso en el que una persona perdió la visión de un ojo por no llevar la protección adecuada, lo que deja claro que es una herramienta con la que hay que estar muy atento y tener precaución.


Usos de una amoladora en bricolaje y trabajos profesionales

Amoladora cortando metal
Amoladora cortando metal

El uso de la amoladora depende mucho del entorno y del tipo de trabajo, pero de forma general se emplea para tareas donde se necesita velocidad y capacidad de arranque de material.

Entre los usos más habituales se encuentran:

  • Corte de metal, piedra y otros materiales duros
  • Desbaste y eliminación de material sobrante
  • Limpieza de superficies oxidadas o con restos de soldadura
  • Trabajos de ajuste, repasado y acabado

En bricolaje, suele utilizarse para tareas puntuales: cortar perfiles metálicos, ajustar piezas o preparar superficies antes de un acabado posterior. En un entorno profesional, en cambio, la amoladora se convierte en una herramienta de uso frecuente, pensada para trabajar durante más tiempo y en condiciones más exigentes.

Cuando se trabaja metal, hay un aspecto que conviene tener siempre presente: la amoladora genera chispas y residuos. No es un detalle menor. En más de una ocasión he visto cómo una chispa mal dirigida o un residuo puede provocar un susto serio.

Es muy importante saber que si usas una amoladora debes usar obligatoriamente los equipos de protección individual pertinentes: como mínimo guantes adecuados y protectores faciales o gafas.


Conclusión

La amoladora o radial es una herramienta básica tanto en bricolaje como en trabajos profesionales. Conocer qué es, qué tipos existen y cómo se utiliza de forma segura marca la diferencia entre aprovechar todo su potencial o exponerse a riesgos innecesarios.

Ahora que ya tienes una buena base, puedes profundizar en tipos concretos, usos específicos o accesorios. .


¿Qué es y para qué sirve la amoladora?

Es una herramienta eléctrica giratoria que sirve para trabajar sobre diferentes materiales, cortando, debastando, lijando, puliendo o decapando.

¿Cuál es la diferencia entre una amoladora y una radial?

La amoladora es un tipo de herramienta eléctrica mientras que la radial es un tipo de amoladora con el eje a 90 grados del mango de la herramienta.

¿Puedo lijar con una amoladora?

Si, es uno de los trabajos que puede realizar. Eso si, debes utilizar el disco adecuado para ese trabajo.

¿Cómo se llama la amoladora en España?

En España se llama amoladora, aunque generalmente se le llama por su tipo, radial, esmeril o mini amoladora.