Un buen amante del bricolaje, sobre todo si está enfocado en el ámbito de la carpintería, no debería trabajar sin una herramienta como la ingletadora. Es una herramienta muy habitual en talleres de bricolaje y carpintería tanto a nivel amateur como a nivel profesional. Esto es así porque permite realizar cortes precisos y rápidos con muy poco esfuerzo. Donde más destaca y la hace única a esta herramienta son sus cortes en ángulo, algo que sería mucho más lento y menos exacto con otras sierras.
En mi caso, siempre la utilizo apoyada sobre una mesa de trabajo como base. Esta mesa en ocasiones viene incluida de serie y otras veces se fabrica a medida, pero no es algo necesario si tienes una mesa con buena estabilidad donde colocarla. Bien instalada, la ingletadora se convierte en un apoyo fundamental para trabajar listones, tablones, molduras o piezas que requieren exactitud desde el primer corte.
¿Qué es una ingletadora y para qué se utiliza?
Una ingletadora es una sierra de disco diseñada para realizar cortes rectos y en ángulo sobre piezas como perfiles, listones o tablas. Siempre la he utilizado para cortar madera y su principal ventaja frente a otras herramientas de corte es la precisión y la facilidad de corte repetitivo.
Se utiliza principalmente para:
- Cortes a 90° limpios y rectos
- Cortes a inglete (ángulos, normalmente hasta 45°)
- Cortes de tablones más grandes cuando viene incluida la mesa superior.
Aunque muchas personas la asocian solo a la madera, existen ingletadoras preparadas para otros materiales, siempre usando el disco adecuado y respetando el uso previsto de la máquina.
¿Qué tipo de cortes permite una ingletadora?
De forma general, una sierra ingletadora permite realizar cortes transversales, tanto rectos como en ángulo, manteniendo siempre el mismo punto de referencia. Esto es especialmente útil cuando necesitas que varias piezas encajen entre sí como por ejemplo en el marco de un cuadro o de una puerta.
Además, este tipo de cortes resulta clave en trabajos donde la estética importa, como marcos, molduras o uniones visibles, ya que el ajuste final depende en gran parte de la exactitud del ángulo.
¿Para qué trabajos es adecuada una ingletadora?
La ingletadora no es una herramienta “universal”, pero sí muy específica y eficiente para determinados trabajos.
Uso en bricolaje doméstico
En bricolaje es habitual usarla para:
- Cortar listones y tableros a medida.
- Crear marcos de puerta o de cuadros.
- Cortar rodapiés y molduras a medida.
A la hora de cortar piezas de madera de gran longitud, como un listón o el marco de una puerta, muchos usuarios descubren que el espacio disponible para trabajar importa. Esta herramienta es la más adecuada para realizar cortes a piezas largas, ya que la única limitación a la hora de efectuar el corte, es el espacio del taller donde estás cortando la pieza.


Uso en carpintería y taller
En un taller, la ingletadora suele ocupar un lugar fijo. No tanto porque no se pueda mover, sino porque:
- Su fijación aporta estabilidad.
- En una ubicación estratégica facilita trabajar con piezas largas.
- Permite integrarla en mesas o bancos de trabajo.
Lo más importante a la hora de ubicar esta herramienta es tener en cuenta el espacio de entrada y salida de las piezas a trabajar.
Tipos de ingletadoras más comunes
Existen distintos tipos de ingletadoras, pensadas para necesidades y niveles de uso diferentes.
Ingletadora manual
Aunque no es una herramienta eléctrica, tiene que estar en esta lista, ya que es la precursora de la ingletadora eléctrica. La puedes encontrar para piezas pequeñas en forma de cajón (caja de ingletes) con guías donde meter la sierra manual y también las puedes encontrar con bases donde marcar el ángulo con la sierra manual ya incluida.
Ingletadora eléctrica básica
Esta es la herramienta que hemos estado explicando en esta página. Se trata de la base con las utilidades mínimas, que son el corte en ángulo de 45 a 90 grados, realizar cortes con buena precisión, gran potencia de corte y facilidad de realizar varios cortes seguidos con ese mismo ángulo.
Para la mayoría de usuarios, este tipo de ingletadora cubre perfectamente las necesidades habituales en un pequeño taller de bricolaje.
Ingletadora telescópica
Es un subtipo de ingletadora eléctrica básica. La diferencia de este tipo de ingletadora radica en el sistema deslizante que incorpora en la sierra para aumentar la capacidad de corte. Es muy práctica cuando trabajas con piezas más anchas que el disco de corte. La podrás identificar fácilmente por los dos cilindros del sistema deslizante y por el orificio ampliado donde cae el disco cuando estás cortando.
Este tipo de ingletadoras se utilizan de forma más habitual en talleres de carpintería profesionales.
Ingletadora con mesa superior
Este es otro subtipo de la básica que incluye en su parte superior una mesa de corte, lo que amplía las posibilidades de uso. Mientras la parte inferior la puedes seguir utilizando como una ingletadora normal, en la parte superior puedes realizar cortes de tableros de madera que no se podrían cortar en la parte inferior por su tamaño.
Solo tienes que dejar fija la parte inferior, dejando nivelada la mesa superior, por donde asoma el disco de corte. Esta mesa suele tener unas guías para cuando quieres realizar cortes rectos en tablones o listones.
Esta es la ideal cuando no tienes demasiado espacio para guardar herramientas, ya que te permite realizar dos funciones de corte con una sola máquina.
Ingletadora para madera y para metal: diferencias generales
La principal diferencia es que las ingletadoras para madera giran a más revoluciones por minuto y usan discos específicos para madera, de material más blando y con dientes más grandes. Por otro lado, las ingletadoras de metal son más robustas, giran a un menor régimen de revoluciones por minuto y tienen dientes más pequeños.
Además, las ingletadoras metálicas están diseñadas para disipar el calor generado en el corte metálico, que es superior al corte de madera. Es importante no intercambiar discos por esta razón, ya que ambas tienen diseños diferentes en ese asepecto.
Más allá del material en sí, es importante entender que cada ingletadora está diseñada para un uso concreto. Usar la herramienta adecuada, con el disco correcto y respetando sus límites, no solo mejora el resultado final, sino que también influye directamente en la seguridad durante el trabajo.
Dónde colocar una ingletadora y cómo trabajar con ella con seguridad
Este es un punto que muchas guías pasan por alto y que me parece uno de los más importantes, ya que te ahorrará tiempo y posibles quebraderos de cabeza.
Espacio necesario
Lo primero que hay que tener en cuenta antes de nada es si va a ser móvil o no. En el caso de que no vaya a ser móvil, debes tener en cuenta la longitud de los materiales a cortar. Si vas a cortar listones o piezas largas, debes dejar un espacio suficiente a ambos lados del disco en función del tamaño de esas piezas. Necesitas espacio suficiente para maniobrar sin forzar la postura ni el material.
Si además cuenta con una mesa superior, lo ideal sería montarlo en una zona central del taller donde haya espacio, además de a ambos lados del disco, delante y detrás. En la imagen puedes ver la ubicación ideal en el taller de bricolaje. De esa manera puedes cortar listones largos de izquierda a derecha y puedes cortar piezas en la mesa superior desde la parte delantera hacia la parte trasera.
Si la ingletadora fuese estándar sin mesa, podría ir junto a la pared del fondo sin problema.


Sujeción y fijación de la ingletadora
Gracias a su peso, la ingletadora es muy estable durante el corte aún sin estar sujeta, pero no es lo ideal. Aunque la veas estable, siempre recomiendo asegurarla correctamente. Algunas vienen con una base de trabajo, pensando en los trabajos fuera del taller, pero si la tuya viene sin la base, debería incluirte algún sistema de sujeción.
Aunque no es lo habitual, si no cuenta con sistema de sujeción, puedes utilizar unas simples pinzas o sargentos que hagan que quede bien fija y estable. Una ingletadora bien fijada no solo mejora la seguridad, sino que también aumenta la precisión de corte.
Conclusión
La ingletadora es una herramienta clave para quien busca precisión y comodidad en el corte, tanto en bricolaje como en taller. Bien colocada, correctamente sujeta y utilizada con cabeza, se convierte en un apoyo constante para todo tipo de trabajos de carpintería. Entender qué es, qué tipos existen y cómo integrarla en tu espacio de trabajo es el primer paso para sacarle todo el partido.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una ingletadora y para qué sirve?
Es un tipo de sierra que se utiliza, principalmente, para cortar madera.
¿Qué ventajas tiene la ingletadora frente a otras herramientas?
La principal ventaja es la precisión y la repetitividad del corte. Una vez ajustado el ángulo, puedes trabajar varias piezas seguidas con la seguridad de que todas tendrán el mismo ángulo de corte.
¿Qué es mejor, una ingletadora o una sierra circular?
Depende del tipo de trabajo a realizar. La ingletadora permite hacer cortes más precisos y tiene más capacidad de corte, mientras que con la sierra puedes cortar casi cualquier cosa.
¿Cuál es la diferencia entre una ingletadora telescópica y una normal?
Ambas son iguales, pero la ingletadora telescópica cuenta con un sistema que permite desplazar el disco, haciendo que su rango de corte sea mayor.










