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Compresor de aire

El compresor de aire es una herramienta que, a priori, no parece que le vayas a dar mucho uso a parte de hinchar los neumáticos del coche o la moto, pero se vuelve indispensable una vez te pones a trabajar. Y es que, además de realizar tareas tan sencillas como soplar aire comprimido (muy útil para limpiar), es la puerta de entrada a las herramientas neumáticas, que hablaremos de ellas en otra sección.

En mi caso, lo uso siempre para limpiar superficies antes y después del trabajo (yo incluido cuando te llenas de virutas de madera), limpiar el ordenador cuando se llena de polvo, inflar ruedas e incluso tirar gotelé y pintar. Precisamente esa versatilidad es lo que hace que merezca tener uno en el taller, siempre y cuando sepas cómo funciona y en qué situaciones tiene sentido usarlo.

En esta guía te voy a introducir esta herramienta con una visión general y clara, pensada para que, los que están comenzando en el mundo del bricolaje la conozcan y, los que ya la conozcan, puedan profundizar en ella gracias a las guías con diferentes usos que iré creando.


Índice

¿Qué es un compresor de aire y cómo funciona a grandes rasgos?

Un compresor de aire es una máquina diseñada para tomar el aire del entorno, comprimirlo y almacenarlo para poder utilizarlo más tarde como fuente de energía o presión.

Qué se entiende por aire comprimido

El aire comprimido no es más que aire almacenado a una presión superior a la atmosférica. Al liberarlo de forma controlada, se genera una fuerza útil que sirve para inflar, soplar o accionar herramientas neumáticas.

Aunque el concepto es sencillo, su aplicación es enorme gracias a sus accesorios. Se pueden realizar desde tareas muy básicas como inflar un balón hasta trabajos más continuos en un taller profesional.

Componentes básicos de un compresor de aire

Afortunadamente esta herramienta no es compleja y es fácil de entender. La mayoría de compresores comparten estas tres partes comunes, cada uno con sus sistemas:

  • Parte eléctrica y mecánica:
    • Sistema que comprime el aire
    • Motor que acciona el sistema de compresión
  • Parte de almacenamiento:
    • Depósito o calderín donde se almacena el aire.
    • Válvula de drenaje para extraer la humedad del calderín.
  • Parte de medición y regulación:
    • Presostato para accionar el motor cuando baja la presión del depósito.
    • Manómetro principal para medir la presión del tanque.
    • Regulador de presión de salida con su manómetro.
    • Una válvula de seguridad para no exceder la presión en el depósito.

Entender estos componentes ayuda a llevar un buen mantenimiento, aunque no tengas conocimientos técnicos.


Tipos de compresores de aire

Compresor de transmisión directa o de correa

En cuanto al accionamiento del sistema de compresión del aire hay dos tipos de compresores.

  • Por un lado está el compresor de transmisión directa: en este sistema el motor está conectado directamente al sistema de compresión del aire. Suele utilizarse en talleres de bricolaje, ya que es el recomendado para uso ocasional, además de ser más barato.
  • Por otro lado está el compresor de correa: en este sistema el motor está conectado al sistema de compresión a través de una correa. Estos sistemas son más eficientes, la vida útil del compresor es más larga y están diseñados para un uso más profesional o diario, aunque también es cierto que suelen ser algo más caros.

Podemos tener la misma potencia en los dos tipos de compresores, la decisión entre elegir un tipo u otro reside básicamente en la intensidad de uso que le vayas a dar.

Generadores de aire o almacenadores de aire

Lo más común en un taller es un compresor que almacena aire en su calderín, pero debes saber que no todos funcionan así. Hay otro tipo de compresores que funcionan sin depósito de aire y que trabajan de manera continua. Según mi experiencia, uno no es mejor ni peor que el otro, cada uno tiene su utilidad en diferentes situaciones.

El compresor con almacenamiento de aire:

  • Pueden tener más presión de aire.
  • Mantiene una presión más estable.
  • Vida útil más larga.

El compresor sin depósito:

  • Menor peso
  • Menor tamaño
  • Más barato

Características más importantes de un compresor de aire

Las características que creo que son más importantes a la hora de elegir un compresor de aire son las siguientes:

  • Potencia
  • Caudal de aire
  • Tamaño del depósito
  • Presión

A continuación iremos desgranando una a una explicándolas más a fondo.

Potencia: Caballos de vapor / caballos de fuerza

Para mi, la característica más importante a tener en cuenta en un compresor son los CV (Caballos de vapor) o HP (horse power o caballos de fuerza).

Aunque no son lo mismo, el caballo de vapor y el caballo de fuerza son casi equivalentes en kilovatios, por lo que, en principio, no haremos distinción entre uno y otro. De todas maneras te dejo aquí abajo su equivalencia en kilovatios, que el saber no ocupa lugar.

1CV = 0.73 kilovatios
1HP = 0.74 kilovatios

A mayor potencia, el compresor podrá comprimir más aire en menos tiempo, lo que permite tener un caudal mayor.

Caudal de aire: Litros de aire por minuto

Esta característica va ligada a la anterior: Cuantos más caballos, más fuerza tendrá y más litros de aire podrá comprimir por minuto. Hay excepciones en las que esto no se cumple, pero en la inmensa mayoría de los casos si es así.

El caudal de aire es importante a la hora de utilizar determinadas herramientas neumáticas ya que, dependiendo de la herramienta, necesitarás que tu compresor sea capaz de suministrar un mínimo de litros de aire por minuto.

No es lo mismo utilizar una clavadora neumática, que requiere de presión de aire en momentos puntuales, que una lijadora neumática que requiere de un caudal constante.

No es una métrica exacta, pero para tener una referencia y que nos ayude a hacer cálculos rápidos, podemos decir que por cada caballo de vapor o de fuerza, se generan 100 litros de aire por minuto.

Tamaño del depósito o calderín

El calderín es el depósito donde se almacena el aire comprimido. Cuanto mayor es, más aire comprimido disponible tendremos antes de que el compresor tenga que volver a trabajar.

El tamaño del tanque no es tan importante como los puntos anteriores y basaremos la compra de uno u otro en función de espacio que dispongamos o del precio antes que por otro motivo. Aunque tener más capacidad supone, por norma general, que el compresor interrumpirá menos el trabajo, es más importante que tenga potencia para entregar un buen caudal de aire y te lo explico con un sencillo ejemplo.

Si tienes un compresor de 50 litros y tu herramienta consume 300 litros el minuto, pero el motor solo es capaz de llenar el tanque a 200 litros por minuto, la herramienta no podrá funcionar de manera continua, ya que el motor no es capaz de rellenar el depósito a la misma velocidad que lo gasta la herramienta. En este aspecto daría igual tener un compresor de 50 litros que uno de 24 litros.

Presión: bares o psi

No es necesario entrar en tecnicismos para entender qué es un bar y qué es un psi(libra por pulgada cuadrada), así que te lo explico de manera sencilla: Ambas son unidades de presión, como lo son los metros en distancia y los litros en volumen. A continuación te dejo las comparativas para que entiendas a cuanto equivale cada unidad.

  • atm: Es la presión que ejerce la atmósfera terrestre (el aire que respiramos) a nivel del mar.
  • bar: Es más o menos equivalente a 1 atmósfera (1 bar = 0.986923 atm) ~ (1 atm = 1.013 bar)
  • psi: La unidad del sistema anglosajón (1 psi = 0.0689476 bar) ~ (1 bar = 14.5038 psi)

Lo más común es encontrar compresores de 8 bares para poder utilizar una gran cantidad de herramientas neumáticas que funcionan a menor presión.


Tipos de compresores de aire según su uso

No todos los compresores están pensados para las mismas tareas y, aunque en el bricolaje se utiliza casi en exclusiva los compresores de aire para taller, existen otros tipos que no está de más conocer.

Compresores de aire para taller

Estos son los modelos más comunes, los que todos los amantes del bricolaje tenemos en nuestra mente. Normalmente tienen calderines de 24 a 50 litros y son los que mejor equilibran tamaño, capacidad y versatilidad, y permiten trabajar con herramientas neumáticas o realizar tareas más continuas sin problemas.

Para un taller doméstico o semiprofesional, suelen ser el punto intermedio más interesante.

Compresores de aire portátiles y compactos

Los más pequeños y fáciles de mover se conocen como infladores o hinchadores. En mi experiencia, resultan muy útiles para tareas del hogar como inflar ruedas de bicicleta, balones o incluso neumáticos de coche o moto. Su principal ventaja es la portabilidad, aunque están pensados para trabajos cortos, y apenas tienen utilidad en el bricolaje.

Dentro de este tipo, también están los de gama media y profesional, que sirven para lo mismo que los compresores de taller, pero siendo de tamaño más reducido. Estos son útiles en el ámbito del bricolaje y, aunque no se vean tanto como los compresores fijos al estar enfocados a un público profesional debido a que su precio suele ser superior a un compresor de aire para taller normal, hay ocasiones en los que a un aficionado les pueden venir bien.

Compresores de aire para aerografía y trabajos finos

Estos compresores están pensados para trabajos muy concretos. Son más pequeños y silenciosos, y aunque ocupan poco espacio, no siempre son tan ligeros como parecen. Aun así, para pintura de precisión o aerografía, resultan muy cómodos.


Mantenimiento básico y uso seguro del compresor de aire

Tanto el uso correcto como un buen mantenimiento, alarga la vida útil de todos los equipos del taller. En este caso, el compresor requiere de ciertos mantenimientos que no debemos de dejar pasar si queremos conservar nuestra herramienta durante muchos años en buen estado.

Mantenimiento y revisiones habituales

El mantenimiento a realizar en un compresor de aire es bien sencillo y cualquier manitas puede hacerlo. A continuación te dejo una lista con los puntos a revisar.

  • Purgar el compresor: El aire que comprimimos tiene humedad que se condensa en el interior del calderín. Desenchúfalo, despresurízalo y saca el agua a través de la válvula de drenaje en la parte inferior del tanque. Mi recomendación es que hagas esto regularmente, sobre todo en lugares o épocas de mucha humedad en el ambiente.
  • Revisar y limpiar filtros: Es importante revisar los filtros de aire y aceite (si tiene) visualmente para cambiarlos si están dañados. Si estuvieran en buen estado, con una limpieza sería suficiente para evitar caídas de presión por obstrucciones. Es muy importante que hagas esto regularmente con el filtro de aire en entornos con mucho polvo en el ambiente.
  • Revisar niveles de aceite: En el caso de que el compresor tenga aceite, revísalo periódicamente y mantén el nivel de aceite en el punto recomendado por el fabricante.
  • Cambio de aceite: Realiza cambios de aceite cuando lo indique el manual de usuario utilizando siempre el aceite que indique el fabricante.
  • Inspeccionar correas: En el caso de que tengan, revisa que las correas estén en buen estado y no estén cuarteadas o dañadas.
  • Buscar fugas: Si tu compresor pierde la presión es recomendable que busques posibles fugas. Puedes usar una mezcla de agua y jabón en mangueras y conectores para detectar burbujas de aire que señalarán las posibles fugas.

Recomendaciones de seguridad esenciales

Si vas a utilizar el compresor en entornos cerrados o durante un tiempo prolongado, es muy importante que utilices protectores auditivos, ya que la mayoría de compresores tiene un nivel de ruido bastante elevado y que puede ser dañino para nuestro sistema auditivo.

A parte de eso, es importante que le hagas los mantenimientos adecuados para asegurar un correcto funcionamiento de todos los sistemas del compresor.

Finalmente, debes leer el manual de usuario y seguir todas las recomendaciones de seguridad indicadas en el. De esta manera podrás utilizar el compresor de una manera más segura.


El compresor de aire como herramienta polivalente en el taller

Después de haber probado distintos tipos de compresores, tengo claro que es una herramienta que se adapta a ti, no al revés. Desde tareas sencillas hasta trabajos más específicos, entender sus posibilidades y límites es lo que realmente marca la diferencia.

Como herramienta central de un taller, el compresor de aire no destaca por hacer una sola cosa muy bien, sino por hacer muchas cosas correctamente cuando se usa con criterio.


¿Qué es y cómo funciona un compresor de aire?

Es una máquina que recoge aire y lo comprime en su depósito para poder utilizarlo en diversos trabajos como limpieza o uso de herramientas neumáticas.

¿Cómo calculo qué compresor necesito?

Necesitas saber la potencia, el caudal, el tamaño del depósito y la presión. En función de la herramienta que vayas a utilizar, deberás mirar esas características.

¿Dónde se debe colocar un compresor de aire?

Generalmente se debe colocar en un lugar limpio, libre de humedades y con ventilación para que no se dañe con el tiempo.

¿Qué es mejor, un compresor de aire sin aceite o aceitado?

No hay uno mejor o peor, cada uno tiene su función. Los compresores sin aceite requieren menos mantenimiento y son ideales para usos puntuales mientras que los aceitados son más duraderos y recomendados para un uso más profesional.