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La fresadora es una de esas herramientas que no se prioriza cuando se empieza en el mundo del bricolaje. Eso si, cuando investigas un poco y conoces lo que es capaz de hacer, marcará un antes y un después en tu taller. Te darás cuenta de la mejora en los acabados de cualquier proyecto de bricolaje, especialmente en trabajos con madera. No está pensada para ir deprisa ni para trabajos brutos: su verdadero valor está en la precisión, en los detalles y en ese punto profesional que aporta a las piezas bien trabajadas.

Aunque no es una herramienta que se use todos los días, en mi caso bastaron unas pocas veces para entender que, bien utilizada, permite llevar un proyecto sencillo a otro nivel, siempre que se trabaje con calma, control y la fresa adecuada.


Índice

Qué es una fresadora

Una fresadora es una herramienta eléctrica diseñada para rebajar, tallar, biselar, bordear o hacer detalles en general en diversos materiales, pero principalmente se utiliza en carpinterías. A diferencia de otras máquinas de corte, aquí no se trata solo de cortar, sino de dar forma, perfilar y mejorar el acabado final de una pieza.

En general, una fresadora se utiliza para mecanizar materiales mediante el giro de una fresa. En bricolaje, su uso está muy ligado a la madera, aunque también puede emplearse sobre otros materiales en trabajos puntuales.

Cómo funciona una fresadora

El funcionamiento es bastante simple:
un motor hace girar una fresa a altas revoluciones mientras el usuario guía la herramienta sobre la superficie del material a trabajar. Generalmente se utilizan unas guías para que el acabado sea el adecuado. Esa combinación de giro y desplazamiento es lo que permite crear ranuras, molduras o perfiles decorativos que marcan la diferencia en los trabajos de bricolaje.

Para utilizar estas máquinas necesitarás fresas, son unas brocas específicas para este tipo de trabajo. Vienen con formatos y tamaños diferentes, que te permiten hacer diversos tipos de detalles con profundidades y tamaños diferentes.

Por qué es una herramienta clave para buenos acabados

Es una herramienta clave porque ni sustituye a otras herramientas ni tampoco es sustituida. Básicamente es una herramienta única. Es cierto que, para el mismo trabajo, también se pueden utilizar algunas herramientas manuales como el formón, pero lo ideal es que se complementen. Si buscas acabados limpios, cantos bien definidos y detalles decorativos precisos, la fresadora se convierte en una aliada fundamental.

Hay un punto clave que no suele explicarse en otros contenidos genéricos: el tacto. La fresadora no perdona movimientos bruscos. Hay que medir muy bien tus movimientos y avanzar con suavidad, mantener el control en todo momento y dejar que la fresa sea la que haga el trabajo.


Tipos de fresadora principales

En el mercado existen dos tipos principales de fresadora, pensados para adaptarse a diferentes formas de trabajo y necesidades dentro del bricolaje. Aunque el principio de funcionamiento es el mismo, cada una se utiliza para diferentes tipos de trabajo.

Fresadora de mano

Este tipo de fresadora es el ideal para realizar trabajos rápidos en las aristas (bordes, molduras y detalles). Aunque se puede controlar con las dos manos para ganar precisión, este tipo de fresadora se suele utilizar con una sola mano. Tiene la fresa en una posición fija mientras cortas y es posible regularla con el control manual de profundidad.

En ocasiones, este tipo de fresadora se puede adaptar a un banco de trabajo para hacer una fresadora de base fija o banco de fresado.

Fresadora de inmersión

La principal ventaja de la fresadora de inmersión es que puedes bajar la fresa dentro del material a trabajar sin tener que parar la máquina. Esto te permitirá hacer cortes internos. Por otro lado, tamibén puedes realizar ajustes milimétricos, lo que te permite hacer trabajos más precisos y muy ajustados. Otra ventaja de este tipo de fresadora e que es la única que te permitirá utilizar fresas de 12mm o de 1/2″


Características a tener en cuenta

Potencia y rpm

Este apartado no difiere mucho del resto de herramientas. A mayor potencia de motor, más robustas serán sus aplicaciones y más capacidad de trabajo podrá desarrollar.

Las RPM (revoluciones por minuto) es la cantidad de giros por minuto que el motor es capaz de hacer con la fresa. A pesar de que mucha gente cree que a mayor potencia, mayores RPM, he de decirte que no es así, ya que la potencia indica la capacidad de la herramienta para aplicar fuerza, mientras que las RPM es la velocidad de giro de la fresa.

Tamaño de la pinza

La pinza es la pieza donde se introduce la fresa para que quede bien fijada a la máquina. Por lo general hay 5 tamaños diferentes:

  • 6mm
  • 1/4″ (6.35mm)
  • 8mm
  • 12mm (12.7mm)
  • 1/2″

Es importante tener en cuenta estas medidas para saber qué fresa es compatible con tu fresadora ya que el tamaño del vástago de la fresa debe coincidir con el tamaño de la pinza para un buen funcionamiento.

He puesto las equivalencias de las pulgadas en milímetros ya que mucha gente piensa que 1/4″ es lo mismo que 6mm y 1/2″ es lo mismo que 12mm, pero nada más lejos de la realidad. Puede que en algunas situaciones funcione, pero esa diferencia de medida puede hacer que salga disparada la fresa, por lo que es más que recomendable asegurarse de que tengan exactamente la misma medida para evitar riesgos innecesarios.

Velocidad variable

Aunque no todas las fresadoras cuentan con esta característica, la debes de tener en cuenta ya que tiene sus ventajas. Tiene su importancia que tenga velocidad variable porque te permite poder utilizar tu herramienta en diferentes trabajos que requieren diferentes velocidades. A mayores, esta característica te permitirá usar una mayor cantidad de accesorios, ya que no todos funcionan a la misma velocidad. Hay fresas que admiten un número máximo de revoluciones y eso solo se puede conseguir con un regulador.


Para qué sirve una fresadora en proyectos de bricolaje

Una fresadora, en bricolaje doméstico, permite realizar trabajos que, de otra forma, serían mucho más complejos o directamente imposibles con un acabado limpio. A continuación te voy a poner algunos ejemplos de esos trabajos.

Perfiles y molduras

Uno de los usos más habituales es la creación de perfiles y molduras decorativas. Cambiando la fresa, se pueden conseguir cantos redondeados, biselados o con formas más elaboradas, adaptándose al diseño de cada proyecto.

Por ponerte algún ejemplo en cuanto a perfiles: Una escalera de madera con los cantos fresados será mucho más cómoda si alguien sube con los pies descalzos. Otro ejemplo sería el canto de una mesa, si lo redondeas con la fresadora será más cómodo cuando te apoyes en ella.

En cuanto a molduras, las puedes ver en marcos para cuadros con diferentes formas de una manera sencilla. También puedes usar la misma técnica que en los marcos para ponerlos en puertas.

Perfilado de madera con fresadora
Perfilado de madera con fresadora

Ranuras y cortes

También resulta muy práctica para hacer ranuras, por ejemplo para encajar tableros, fondos o guías, siempre que la pieza esté bien sujeta y el avance sea uniforme.

Más allá de cortar, la fresadora destaca cuando se trata de mejorar visualmente una pieza. En mi experiencia, es aquí donde realmente se aprecia la diferencia: un tablero sencillo y basto puede transformarse por completo en una pieza profesional con unos cantos bien trabajados.

También se puede utilizar para hacer cortes en la madera, ya sea para hacer un hueco en el tablero como para quedarte con la pieza interna que cortes

Eso sí, es una herramienta que exige paciencia. Forzarla o intentar avanzar demasiado rápido suele traducirse en un mal acabado.

Cortando con la fresadora
Cortando con la fresadora

Materiales más habituales con los que se utiliza

En bricolaje, la fresadora se usa principalmente con madera y derivados como el MDF, contrachapado o aglomerado, que es donde ofrece mayor control y mejores resultados. También se pueden trabajar otros materiales como el plástico e incluso algunas resinas.

También existen fresadoras para metales. Estas son las conocidas fresadoras CNC, pero se utilizan en el ámbito industrial y profesional, así que solo te las menciono para que las conozcas.


Qué tener en cuenta al usar una fresadora

Siempre digo que aplicar el sentido común es lo más importante a la hora de utilizar herramientas como la fresadora. Una vez tengas experiencia todo será coser y cantar, pero nadie nace enseñado, así que te recomiendo leer el manual específico de tu fresadora para que no cometas errores que puedan arruinar tu trabajo o hacerte daño. Aunque los manuales suelen venir completos, te dejo los dos puntos más importantes.

Seguridad y protección personal

El uso de mascarilla, gafas protectoras y guantes no es opcional. La fresa gira a muchas revoluciones y un fallo puede hacerte mucho daño. Además, también genera polvo y proyecciones de material, por lo que trabajar sin protección es asumir un riesgo innecesario.

Sujeción de la pieza y control de la máquina

Es más que obligatorio realizar el trabajo con la pieza que vas a trabajar bien sujeta a la mesa o al banco de trabajo y manejar la fresadora con las dos manos. Es importante que la mesa sea estable para reducir la posibilidad de cometer errores y que sucedan accidentes.


Conclusión

La fresadora no es una herramienta para improvisar, pero sí una de las más gratificantes cuando se utiliza con cabeza. Aporta precisión, mejora los acabados y abre un abanico enorme de posibilidades creativas en proyectos de bricolaje.

Si se entiende su función, se respeta su uso y se trabaja con seguridad, se convierte en una aliada imprescindible para quienes buscan dar un salto de calidad en sus trabajos.


¿Qué es y para qué sirve la fresadora?

Es una herramienta para mecanizar materiales y darles formas personalizadas.

¿Qué materiales se pueden fresar?

Las fresadoras de bricolaje pueden fresar los diferentes tipos de madera y derivados como aglomerado o mdf y otros materiales como plástico o resina. En ámbitos profesionales con fresadoras CNC se incluirían los metales.

¿Cómo elegir la fresa adecuada?

El tamaño de la pinza de la fresadora y del vástago de la fresa deben ser iguales. Después deberás elegir la fresa en función del material a trabajar.